
Joaquín Levinton: del infarto a un renacimiento creativo que ahora también se saborea
Tras superar uno de los momentos más difíciles de su vida, el líder de Turf vive una nueva etapa marcada por la música, los proyectos gastronómicos y una renovada energía.
Cuando se habla de Joaquín Levinton, es imposible no pensar en uno de los personajes más carismáticos y auténticos del rock argentino. Al frente de Turf desde mediados de los años noventa, el cantante construyó una carrera marcada por canciones inolvidables, un estilo inconfundible y una personalidad que siempre logró destacarse dentro de la escena musical. Sin embargo, durante los últimos meses, su nombre comenzó a aparecer también por motivos alejados de los escenarios: su incursión en la gastronomía y una historia de superación personal que conmovió a sus seguidores.
El músico de 51 años atraviesa una etapa que él mismo define como un verdadero “renacimiento”. La transformación llegó después de un período especialmente complejo que tuvo su punto más crítico en diciembre de 2025, cuando sufrió un infarto que lo dejó internado en grave estado en el Hospital Fernández. Afortunadamente, la rápida intervención de quienes lo asistieron en los primeros minutos fue fundamental para salvarle la vida.
Durante una reciente participación en el programa de Mirtha Legrand, Levinton recordó con sinceridad aquellos momentos dramáticos. El cantante relató que venía atravesando un año complicado, marcado incluso por problemas en su voz que llegaron a preocuparlo seriamente. “Me quedo casi mudo, recupero la voz y me da un infarto”, resumió con el humor que lo caracteriza, demostrando que hoy puede mirar hacia atrás con otra perspectiva.
El episodio ocurrió cuando regresaba de compartir un momento con una amiga y comenzó a sentirse mal. En su relato contó que inicialmente pensó que se trataba de una baja de presión. Buscando recuperarse, ingresó a un bar del barrio porteño de Palermo para pedir agua. Allí, un mozo llamado Richard tuvo un papel decisivo. Fue quien notó la gravedad de la situación y lo asistió hasta que recibió la atención médica correspondiente. Levinton recordó la escena con una mezcla de emoción y humor, dos ingredientes que suelen estar presentes en sus apariciones públicas.
Lo llamativo es que, lejos de quedarse atrapado en aquella experiencia traumática, el líder de Turf decidió transformar el golpe en una oportunidad para replantear su vida. Desde entonces bajó de peso, modificó varios hábitos cotidianos, adoptó un perro, compró y refaccionó una casa, grabó nuevo material musical y continuó recorriendo escenarios junto a su banda. Una agenda intensa que refleja un espíritu renovado y una enorme voluntad de seguir adelante.
Pero quizás una de las facetas más sorprendentes de esta nueva etapa sea su desembarco en el mundo gastronómico. En los últimos años, Levinton ya había demostrado interés por la cocina gracias a su participación en programas de televisión, donde dejó momentos memorables y mostró una creatividad que trascendía el ámbito musical. Esa pasión encontró una nueva expresión con el lanzamiento del alfajor “Pescado Raúl”, un producto inspirado en uno de los platos más recordados de su paso por MasterChef.
La propuesta rápidamente llamó la atención de sus seguidores y del público en general. El alfajor se convirtió en una curiosidad gastronómica asociada a la imagen del cantante, combinando humor, marketing y una fuerte identidad personal. El éxito de la iniciativa abrió la puerta para nuevos desafíos empresariales y confirmó que la marca Levinton puede expandirse mucho más allá de los escenarios.
Ahora, el músico anunció que se encuentra trabajando en un nuevo proyecto: el lanzamiento de un helado. Aunque todavía no existen detalles concretos sobre sus sabores, características o fecha de salida al mercado, la noticia despertó la curiosidad de fanáticos y consumidores. La expectativa es lógica si se tiene en cuenta la repercusión obtenida por el alfajor y el entusiasmo con el que el artista encara cada una de sus iniciativas.
Mientras tanto, la música continúa ocupando un lugar central en su vida. Turf sigue siendo una de las bandas más queridas del rock argentino, con una trayectoria que logró atravesar generaciones gracias a clásicos como “Loco un poco”, “Pasos al costado” y “Yo no me quiero casar, ¿y usted?”. Levinton mantiene intacta esa conexión especial con el público, una relación construida a partir de la espontaneidad y la cercanía que siempre transmitió tanto arriba como abajo del escenario.
La historia reciente de Joaquín Levinton demuestra que incluso después de los momentos más difíciles es posible encontrar nuevos caminos. Su recuperación física, el regreso pleno a la actividad artística y la aparición de proyectos vinculados a la gastronomía hablan de una persona que decidió reinventarse sin perder su esencia. Entre canciones, giras, alfajores y futuros helados, el cantante parece estar viviendo una de las etapas más luminosas de su carrera, confirmando que la creatividad no conoce límites cuando existe pasión para seguir adelante.