
KISS prepara una experiencia virtual inédita con avatares, clásicos y canciones nuevas
La banda proyecta su regreso virtual para 2028 con tecnología de última generación y material inédito.
KISS se despidió de los escenarios tradicionales en diciembre de 2023, pero el final de aquella gira no significó el cierre definitivo de su historia. Gene Simmons y Paul Stanley trabajan en una nueva etapa para la banda: un espectáculo protagonizado por avatares digitales que promete combinar los grandes éxitos del grupo con efectos visuales, una puesta inmersiva y canciones que todavía no fueron publicadas.
El proyecto tiene previsto su estreno en Las Vegas en 2028 y busca llevar la experiencia de KISS a un terreno diferente del recital convencional. La propuesta no consiste simplemente en proyectar imágenes de los músicos sobre una pantalla, sino en construir un espectáculo pensado desde el comienzo para aprovechar las posibilidades de la tecnología digital.
La iniciativa cuenta con la participación de Pophouse Entertainment, la compañía sueca vinculada al exitoso espectáculo virtual de ABBA, y con el trabajo de Industrial Light & Magic, la firma de efectos visuales asociada a las grandes producciones cinematográficas de George Lucas. El objetivo es recrear la estética, los personajes y la energía de KISS en una experiencia que pueda continuar más allá de las giras tradicionales
Uno de los datos que más llamó la atención de los seguidores es que el espectáculo no se limitará a repasar el catálogo histórico. Gene Simmons confirmó que también habrá canciones nuevas, algunas de ellas ya escritas y grabadas. De esta manera, el proyecto no solo busca conservar la imagen de la banda, sino ampliar su universo musical.
Un espectáculo que va más allá de un recital
La producción está siendo diseñada como una experiencia audiovisual inmersiva, con una puesta que combinará música, narrativa, efectos especiales y los personajes que hicieron reconocible a KISS durante más de cinco décadas.
La intención es recuperar las figuras emblemáticas de The Demon, interpretado históricamente por Simmons, y The Starchild, asociado a Stanley, junto con la estética característica del grupo. El maquillaje blanco y negro, las plataformas, los vestuarios extravagantes y la iconografía de la banda forman parte de una identidad visual que siempre tuvo tanta importancia como las canciones.
Según los responsables del proyecto, el público podrá recorrer distintas etapas del universo de KISS mediante una producción que aspira a ofrecer una experiencia cercana a una aventura cinematográfica. La idea es que el espectador no sienta que está observando un simple registro audiovisual, sino que se encuentre dentro de un espectáculo diseñado para rodearlo de imágenes, sonidos y efectos.
La tecnología será determinante. Los avatares están siendo desarrollados con un nivel de detalle superior al que se mostró durante el concierto de despedida en Nueva York. Aquella breve aparición, al finalizar el recital del Madison Square Garden, funcionó como un primer adelanto de lo que la banda y sus socios imaginaban para el futuro.
La versión definitiva, sin embargo, todavía está en desarrollo. El equipo creativo trabaja en la integración de las figuras digitales con pantallas de nueva generación, efectos pirotécnicos y otros recursos que permitan recrear el carácter espectacular de KISS.

De los maquillajes a los avatares: una historia de reinvención
Desde sus comienzos en Nueva York, a comienzos de los años setenta, KISS entendió que el rock podía ser mucho más que canciones interpretadas sobre un escenario. La banda desarrolló personajes, vestuarios, maquillaje y una puesta visual que transformó cada presentación en un acontecimiento.
Con Simmons y Stanley como principales impulsores, el grupo construyó una identidad reconocible incluso para quienes no conocían sus discos. La imagen de The Demon escupiendo fuego, las guitarras de formas extravagantes, las plataformas y los efectos pirotécnicos se convirtieron en parte fundamental de su marca artística.
Esa estrategia convivió con canciones que trascendieron el espectáculo, como «Rock and Roll All Nite», «Detroit Rock City», «I Was Made for Lovin’ You» y «Shout It Out Loud». KISS supo combinar el impacto visual con estribillos directos, guitarras potentes y una relación muy particular con su público, que se organizó en torno al célebre KISS Army.
La despedida de 2023 fue presentada como el cierre de una extensa etapa de giras. El último concierto de End of the Road se realizó el 2 de diciembre en el Madison Square Garden de Nueva York. Al terminar la actuación de los músicos, aparecieron versiones digitales de la banda para interpretar «God Gave Rock and Roll to You II», una escena que anticipó el concepto que ahora se encuentra en desarrollo.
El anuncio sorprendió a muchos seguidores porque planteó una posibilidad que hasta hace algunos años parecía propia de la ciencia ficción: que la imagen escénica de un grupo pudiera continuar actuando sin que sus integrantes estuvieran físicamente presentes.

ABBA abrió un camino que KISS quiere llevar más lejos
El antecedente más importante es ABBA Voyage, el espectáculo que comenzó en Londres en 2022. Allí, representaciones digitales de los integrantes del grupo sueco protagonizan un concierto concebido para un recinto especialmente preparado, mientras una banda de músicos reales acompaña la experiencia.
El éxito de esa producción demostró que existe público para propuestas que combinan nostalgia, tecnología y música en vivo. Pophouse, vinculada con el desarrollo de aquel proyecto, busca ahora adaptar esa lógica a una banda cuya estética resulta especialmente adecuada para una puesta visual de gran escala.
Pero KISS presenta desafíos particulares. Sus conciertos históricos se apoyaron en la pirotecnia, los efectos físicos, los cambios de vestuario y una relación directa con el público. Reproducir esa energía mediante avatares exige algo más que obtener imágenes realistas: la tecnología debe integrarse con el ritmo de las canciones y la narrativa del espectáculo.
También está en juego la manera de representar a una banda cuya historia atravesó diferentes formaciones. La decisión de recuperar los personajes clásicos permite mantener una identidad visual reconocible, aunque abre interrogantes sobre cómo se incorporarán las distintas etapas musicales del grupo.
Canciones nuevas y un futuro todavía por descubrir
La incorporación de material inédito es uno de los aspectos más llamativos del proyecto. Simmons aseguró que existen nuevas canciones escritas por los integrantes de KISS y que algunas ya fueron grabadas. Todavía no se conocen los títulos, la cantidad de temas ni la forma en que se integrarán al espectáculo.
El anuncio introduce una diferencia importante respecto de otros proyectos que recuperan repertorios históricos mediante tecnología digital. KISS no pretende limitarse a reproducir su pasado: busca ampliar su catálogo y ofrecer contenidos que incluso los seguidores más fieles no hayan escuchado antes.
El estreno está previsto para 2028 en Las Vegas, aunque todavía quedan detalles de producción por resolver. Tampoco está confirmado cuándo se conocerán imágenes definitivas de los avatares ni cuándo comenzará la venta de entradas.
La iniciativa plantea una discusión inevitable sobre el futuro de los recitales: ¿puede una representación digital transmitir la misma emoción que un músico de carne y hueso? KISS apuesta a que la combinación de canciones, espectáculo y tecnología permita encontrar una respuesta propia.
Después de más de cincuenta años de carrera, la banda vuelve a hacer lo que mejor supo hacer: llamar la atención y desafiar las convenciones. Esta vez, el escenario no tendrá que depender de una gira tradicional. Si el proyecto cumple sus promesas, KISS podría inaugurar una nueva forma de mantener vivo el rock, con sus personajes clásicos, canciones inéditas y una puesta que apunta directamente al futuro.