
Ale Kurz presenta “Intocable” y profundiza el camino hacia su nueva etapa solista
El músico suma una canción íntima a la cuenta regresiva de “La otra mitad”.
Hay momentos en la carrera de un músico en los que cambiar no significa empezar de cero, sino animarse a mostrar todo aquello que antes quedaba detrás de una banda. Ale Kurz atraviesa justamente ese proceso. Con “Intocable”, su nuevo single, el cantante, guitarrista y compositor vuelve a poner en primer plano una faceta más personal y sensible, mientras avanza hacia La otra mitad, el que será su segundo álbum solista.
El tema llegó a las plataformas el miércoles 19 de agosto y se suma a una serie de lanzamientos que durante 2026 fueron construyendo, canción por canción, el universo del próximo disco. “Para alguien más”, “La otra mitad”, “Última batalla”, “Estocolmo” y “Sería un error”, esta última junto a Un Muerto Más, ya habían permitido conocer diferentes partes de la búsqueda que Kurz viene desarrollando.
“Intocable” profundiza ese recorrido desde una canción de rock pop con una producción que combina guitarras acústicas y eléctricas con teclados. La instrumentación apunta a un sonido cálido y actual, pero sin esconder el componente de canción que siempre estuvo presente en la obra de Kurz. La temática también marca una diferencia: habla de esos vínculos que continúan existiendo a través del recuerdo, incluso cuando la persona ya no forma parte de la vida cotidiana.
La clave está en que Kurz no busca convertir esa experiencia en una canción de tristeza absoluta. Hay una mirada más luminosa sobre la ausencia, como si el recuerdo pudiera funcionar también como una forma de permanencia. Esa sensibilidad encaja con el rumbo general que viene mostrando La otra mitad: canciones más directas, introspectivas y concentradas en aquello que sucede cuando baja el volumen del escenario y queda solamente el compositor frente a sus propias historias.
El presente solista de Kurz tiene, inevitablemente, una historia previa demasiado importante como para ignorarla. Durante más de dos décadas fue la voz y una de las principales guitarras de El Bordo, banda que se convirtió en uno de los nombres relevantes del rock argentino surgido en la década del noventa. El grupo llegó a editar siete discos de estudio y construyó una relación muy fuerte con un público que acompañó su crecimiento desde los escenarios pequeños hasta presentaciones multitudinarias.
La experiencia de El Bordo fue fundamental para entender el lugar que Kurz ocupa hoy. Su manera de escribir, su vínculo con la guitarra y una voz inmediatamente reconocible quedaron asociados durante años a canciones que atravesaron distintas generaciones de seguidores del rock nacional.
Pero la necesidad de explorar otros territorios no apareció de un día para otro. Durante la pandemia, Kurz comenzó a trabajar en canciones desde su casa, utilizando instrumentos, loops y herramientas digitales. Ese proceso terminó dando forma a Brillando azul, su primer disco solista, publicado en octubre de 2021. El álbum tuvo ocho canciones y combinó elementos electrónicos, folk, acústicos y experimentales, mostrando un perfil que no tenía por qué responder a las reglas de El Bordo.
Aquel primer paso tuvo además una carga personal muy fuerte. En entrevistas de esa época, Kurz explicó que el aislamiento había generado un espacio de introspección y experimentación que terminó transformándose en canciones. “El comienzo”, primer adelanto de aquel proyecto, nació durante la pandemia y fue presentado como una pieza especialmente personal dentro de su recorrido artístico.
Esa experiencia sirve para entender por qué “Intocable” no aparece como un giro aislado. Hay una continuidad. El Kurz solista comenzó explorando nuevas texturas y una producción diferente a la de su banda y, con el tiempo, fue encontrando una identidad propia dentro de ese territorio.
El contexto cambió definitivamente en 2024, cuando El Bordo puso punto final a su trayectoria como banda. La separación cerró una etapa de 26 años y dejó a Kurz frente a una situación artística diferente: ya no se trataba solamente de desarrollar un proyecto paralelo, sino de construir un nuevo capítulo con su nombre al frente.
La respuesta durante 2026 demuestra que el público también está acompañando esa transformación. El 16 de mayo, Kurz presentó su nueva etapa en The Roxy Live de Buenos Aires con un show agotado, donde combinó canciones propias de su etapa solista con material vinculado a su historia anterior. La recepción fue una señal importante: la identidad de El Bordo sigue formando parte de la memoria de sus seguidores, pero existe interés por descubrir qué puede hacer Kurz cuando ya no tiene que hablar en nombre de una banda.
Incluso algunas presentaciones de este año permiten observar hacia dónde se dirige el repertorio. En el Festival Tribus 2026, Kurz interpretó canciones como “La otra mitad”, “Para alguien más”, “Mismo” y “Soñando despierto”, dejando en claro que el nuevo material ya ocupa un lugar central en sus shows.
Ahora “Intocable” suma otra pieza al rompecabezas. Y su importancia para el rock argentino está justamente ahí: en mostrar cómo un músico con una identidad construida durante décadas puede reinventarse sin necesidad de negar su pasado.
La canción también llega en un momento de actividad intensa. Según la agenda difundida junto al lanzamiento, Kurz tiene previstas presentaciones durante septiembre, octubre y noviembre, con fechas en Vicente López, Neuquén, Ciudad de Buenos Aires, San Miguel, Ituzaingó, Quilmes, La Plata, Rosario y Santa Fe.
El próximo paso será comprobar cómo todas estas canciones funcionan juntas cuando La otra mitad llegue como obra completa. Hasta ahora, los adelantos muestran un artista interesado menos en repetir fórmulas que en profundizar una voz propia.
Y quizás esa sea la verdadera lectura de “Intocable”. No es solamente una nueva canción: es otra evidencia de que Ale Kurz está aprendiendo a habitar un escenario diferente. Después de haber construido buena parte de su historia dentro de El Bordo, ahora tiene la oportunidad —y también el desafío— de descubrir qué queda cuando solamente queda su nombre, su guitarra y sus canciones.