
Juana La Loca vuelve a “Perdí la fe” junto a Walas y conecta dos generaciones del rock alternativo
El clásico de 2002 renace con Walas como adelanto de Subversónica.
Hay canciones que envejecen y otras que esperan el momento indicado para volver a sonar. “Perdí la fe”, uno de los temas que Juana La Loca incluyó en Belleza en 2002, pertenece a esa segunda categoría. Veinticuatro años después de su primera edición, la banda liderada por Rodrigo Martín recupera la canción y la presenta con una nueva identidad sonora, esta vez junto a Walas, cantante de Massacre.
El lanzamiento, publicado el 27 de agosto de 2026, es el segundo adelanto de Subversónica, un próximo trabajo que propone revisar parte del repertorio de Juana La Loca a través de nuevas versiones y colaboraciones con distintos nombres de la escena argentina.
La elección de Walas no parece casual. Juana La Loca y Massacre pertenecen a una misma historia del rock alternativo argentino: bandas que construyeron su identidad en los márgenes de la escena dominante durante los años 90 y que, con el paso del tiempo, terminaron convirtiéndose en referencias para músicos de generaciones posteriores.
En la nueva versión, Rodrigo Martín y Walas no se limitan a encontrarse para compartir el estribillo. Las voces se alternan prácticamente desde el comienzo, generando un diálogo permanente entre dos estilos reconocibles. La producción también modifica la arquitectura de la canción: aparecen cuerdas en el estribillo, sintetizadores que se cruzan con la guitarra durante el solo y una nueva interpretación guitarrística en las estrofas.
El resultado funciona porque no intenta reconstruir “Perdí la fe” como una pieza de museo. La canción conserva su identidad, pero recibe otra lectura. Ese detalle es fundamental para entender el proyecto que prepara Juana La Loca: no se trata solamente de volver a grabar canciones conocidas, sino de ponerlas en contacto con músicos que puedan aportar una mirada diferente.
La historia de Juana La Loca comenzó en 1988, cuando Rodrigo Martín puso en marcha una banda que rápidamente se vinculó con la búsqueda sonora que estaba comenzando a transformar el rock argentino. En 1991 apareció Autoejecución, un cassette editado dentro del sello independiente de Daniel Melero, una figura fundamental para comprender el desarrollo del rock alternativo y electrónico local.
El salto decisivo llegó en diciembre de 1992. Soda Stereo eligió a Juana La Loca como banda soporte para la presentación de Dynamo en el Estadio Obras. Aquella oportunidad significó una enorme exposición para un grupo que todavía estaba construyendo su camino y que terminaría siendo asociado con el llamado Nuevo Rock Argentino.
Al año siguiente llegó Electronauta, producido por el propio Melero. Juana La Loca compartió entonces escenario y circuito con algunas de las bandas que estaban modificando el mapa musical argentino: Los Brujos, Babasónicos, Peligrosos Gorriones y Massacre, entre otras.
A mediados de los 90, la escena alternativa dejó de ser una cuestión exclusivamente underground. Los grupos que habían desarrollado sonidos más experimentales comenzaron a ocupar espacios importantes, editar discos con mayor alcance y participar de festivales y recitales masivos. Juana La Loca fue parte de ese proceso y construyó una carrera marcada por la búsqueda permanente.
Después de Electronauta llegaron Revolución, Vida Modelo, Planeta y, ya en 2002, Belleza. Ese álbum es particularmente importante para entender el lanzamiento actual porque allí apareció originalmente “Perdí la fe”. En aquel momento, la banda atravesaba una etapa diferente, pero mantenía la combinación de melodías, guitarras, sensibilidad pop y elementos psicodélicos que había caracterizado buena parte de su recorrido.
Más de dos décadas después, la canción regresa dentro de una propuesta que tiene algo de retrospectiva y algo de futuro. Subversónica reunirá nuevas interpretaciones de canciones de Juana La Loca con invitados como Santiago Motorizado, Fernando Ruiz Díaz, Mosca de 2 Minutos, Toti Iglesias y Silvestre y La Naranja, entre otros. El proyecto también incorporará “Mucho ego”, una canción inédita que, según lo anunciado, funcionará como una señal del camino que la banda pretende recorrer hacia adelante.
Ahí aparece uno de los aspectos más interesantes del proyecto. Revisar el pasado no necesariamente significa quedar atrapado en él. Para una banda con más de tres décadas de trayectoria, recuperar canciones puede ser una manera de medir qué queda vigente de aquellas composiciones y qué puede transformarse cuando son interpretadas desde el presente.
La participación de Walas refuerza esa idea. Massacre también fue protagonista de aquella renovación del rock alternativo de los 90 y desarrolló, con el paso de los años, una identidad propia que mezcló punk, hardcore, rock alternativo, humor, cultura pop y una estética profundamente personal. Su encuentro con Juana La Loca establece así un puente entre dos recorridos que crecieron prácticamente en paralelo.
La actualidad de Juana La Loca también tiene una dimensión generacional. Rodrigo Martín continúa al frente del proyecto y la formación actual está integrada por Javier Lóppez en teclados y coros, Andrés García en bajo y coros y Patricio “Pachi” Caizza en batería.
El próximo paso será llevar estas canciones al escenario. Juana La Loca tiene previsto presentar Subversónica el sábado 10 de octubre en The Roxy, en Buenos Aires. Allí el repertorio renovado convivirá con los clásicos de la banda y con la posibilidad de que algunos de los invitados formen parte de la celebración en vivo.
Hay, además, una cuestión que merece ser destacada: “Perdí la fe” vuelve en un momento en el que buena parte del rock argentino está revisando su propio archivo. Pero Juana La Loca elige hacerlo sin limitarse a la nostalgia. Cambia arreglos, suma voces, incorpora nuevas texturas y pone sus canciones en diálogo con artistas que representan distintas épocas de la escena.
La canción de 2002, entonces, vuelve a respirar en 2026. Y el encuentro entre Rodrigo Martín y Walas demuestra que algunas fronteras generacionales del rock son mucho más pequeñas de lo que parecen.
Subversónica todavía tiene capítulos por revelar y será necesario escuchar el álbum completo para evaluar hasta dónde llega esta nueva búsqueda. Por ahora, “Perdí la fe” alcanza para dejar una certeza: Juana La Loca no está mirando hacia atrás para quedarse allí. Está revisando su historia para volver a ponerla en movimiento.