
Las Pastillas del Abuelo presentan “Tarot” y abren una nueva etapa antes de su próximo disco
Piti Fernández lleva al rock una historia de amor atravesada por los Arcanos Mayores.
Las Pastillas del Abuelo volvieron a mover las piezas de su universo musical. La banda liderada por Piti Fernández acaba de presentar “Tarot”, una canción que funciona como tercer adelanto del próximo álbum de estudio y que confirma que el grupo está entrando en una nueva etapa creativa. El lanzamiento se produjo el 20 de agosto de 2026 y llega después de “Una contra otra” y “Excusa”, dos canciones que ya habían empezado a mostrar el camino del material que viene.
Pero “Tarot” no aparece como un simple single más dentro de una discografía extensa. La canción tiene un componente personal muy marcado: fue escrita por Piti Fernández y está dedicada a su compañera de vida, con quien comparte desde hace años el interés por la lectura del Tarot de Marsella. Desde allí surge el concepto que atraviesa la composición: los Arcanos Mayores como una manera de hablar del amor, los vínculos, las contradicciones y las diferentes caras que puede asumir una relación.
El recurso resulta especialmente interesante porque conecta una tradición simbólica con una de las características históricas de Las Pastillas del Abuelo: convertir situaciones cotidianas, sentimientos y preguntas personales en canciones capaces de ser cantadas por miles de personas.
En “Tarot”, Piti construye el relato alrededor de distintas figuras de los Arcanos Mayores. La Emperatriz, la Papisa, la Estrella, el Loco, la Justicia, la Fuerza, la Templanza, el Mundo y otras imágenes propias del Tarot aparecen integradas al lenguaje de la canción. No se trata solamente de utilizar nombres llamativos: el juego está en transformar esos símbolos en distintas formas de describir a una persona y, al mismo tiempo, en una manera de narrar el vínculo entre dos seres.
Esa mirada vuelve a poner en primer plano la escritura de Fernández. Desde los comienzos de la banda, las letras fueron uno de los principales puntos de conexión con el público. Las Pastillas no construyeron su identidad únicamente desde el sonido: también lo hicieron desde canciones que hablan de relaciones, contradicciones, dudas, excesos, amistades, búsquedas personales y preguntas que muchas veces no tienen una respuesta definitiva.
Ahí aparece una conexión inevitable con la historia del grupo. Las Pastillas del Abuelo surgieron a comienzos de los 2000 y encontraron una vía de crecimiento poco convencional para la época. Antes de tener un disco profesional, “El Sensei” comenzó a circular con enorme fuerza en internet y la banda logró hacerse conocida a través del circuito under y del recordado segmento “El Bombardeo del Demo”, de Rock & Pop.
El fenómeno fue significativo porque mostró que una banda podía construir una comunidad alrededor de sus canciones antes de contar con el respaldo de una gran compañía discográfica. La historia continuó con “Por Colectora”, su primer álbum, publicado en 2005, y con una expansión que los llevó rápidamente a escenarios cada vez más importantes.
Después llegaría “Crisis”, en 2008, uno de los trabajos fundamentales de su trayectoria. El disco profundizó la fórmula que convirtió a Las Pastillas en una banda reconocible: rock atravesado por reggae, candombe, chacarera y otros géneros, combinado con letras cargadas de preguntas y reflexiones. El propio repertorio de “Crisis” ya mostraba esa tendencia a convertir interrogantes personales en títulos y conceptos de canciones.
Con los años, esa identidad se transformó en una relación particularmente fuerte con sus seguidores. En 2025, la banda celebró sus dos décadas de trayectoria con shows multitudinarios, incluyendo dos presentaciones en el Movistar Arena, mientras continuaba expandiendo su recorrido internacional.
El 2026 encontró al grupo todavía instalado en los grandes escenarios. En abril, Las Pastillas del Abuelo llenaron el estadio de Ferro y ofrecieron un show de más de dos horas, con clásicos, invitados y canciones nuevas. El concierto incluyó la participación de Tiago PZK y músicos vinculados con La Renga, en una demostración de que el grupo continúa funcionando como un puente entre distintas generaciones de la música popular argentina.
En paralelo, la nueva etapa discográfica comenzó a tomar forma. “Una contra otra” fue el primer adelanto de este ciclo y presentó una faceta más visceral, con una producción que incorporó arreglos de cuerdas del Cuarteto Divergente. Luego llegó “Excusa”, profundizando la expectativa por el álbum.
Ahora “Tarot” agrega otra pieza al rompecabezas. Y lo hace desde un lugar diferente: menos relacionado con la noche, la calle o la celebración colectiva y más cercano a la intimidad. La canción permite observar cómo una banda con más de dos décadas de recorrido todavía puede encontrar nuevos recursos para hablar del amor sin abandonar su lenguaje.
El presente también encuentra a Las Pastillas con una agenda intensa. Durante agosto y septiembre continúan las presentaciones por distintas provincias argentinas y para noviembre está prevista una gira por España con fechas en Mallorca, Valencia, Barcelona, Madrid y Málaga. Además, la banda tiene anunciada una presentación en el Hipódromo de La Plata el 12 de septiembre.
Todo indica que “Tarot” será una de las últimas piezas antes de conocer el álbum completo. Una entrevista reciente con el bajista Santiago Bogisich ubicó la salida del nuevo disco hacia fines de octubre de 2026, aunque esa fecha debería considerarse sujeta a confirmación oficial de la banda o de su sello.
Lo interesante de este proceso es que Las Pastillas del Abuelo no parecen estar buscando reinventarse por completo. Después de 20 años, no necesitan hacerlo. Su desafío pasa por algo más difícil: seguir siendo reconocibles mientras encuentran nuevas historias para contar.
“Tarot” funciona justamente en ese lugar. Toma símbolos milenarios, los cruza con una experiencia íntima y los transforma en una canción de rock argentino. Como tantas veces en la historia de Las Pastillas, la clave no está en encontrar certezas sino en convertir las preguntas en canciones.
Y mientras el próximo disco comienza a revelar sus cartas, la banda vuelve a demostrar que todavía tiene algunas jugadas por hacer.